viernes, 19 de diciembre de 2014

4 dias de Litio.

Insomio, Falta de ganas de comer, ganas de estar bajo 12 sabanas, o 12 frazadas y aun así no sentir ni el mas mínimo calor que se asemeje a la vida.
Un leve sonido como un martillo martirico que te presiona en los sesos y nada que te pueda levantar. Ni un mate. Ni facturas. El persistente sonido de la canilla que gotea.
Tic tic tic tic... mas duro que el bronce, mas duro que el acero, este asedio con sitio incluido. Y lentos los días, como años, cada día dura un año, y ya pasaron casi dos años, de días como años. Tengo la tela del tiempo que se me deshilacha, se me mezcla todo, y con el  vodka, se me mezcla mas: ya no se si esta, o la estoy imaginando. Ella debe estar tan linda. Tan linda como el sol que no veo desde hace 4 años, o cuatro días. Y la musica, me atraviesa como a un colador, no da para llorar con november rain, no da. Pero las lágrimas salen igual, sin permiso.
Me recetaron 4 días de litio,  y, me dicen, el mezcal no ayuda. Me recetaron una vida mas larga, pero en la farmacia no había. Me pedí pastillas para el sueño, y me dieron la de matrix. Ahora estoy con Morfeo, y Bataman, que revolea un vaso de wiskey criadores en alpargatas.
Bataman, y 3 mandarinas, me suben a la silla de ruedas y me llevan a pasear. Y yo que no quiero andar, no quiero seguir ni quiero rodar.
4 Dias de litio, no bancan para matar. No bancan para olvidar y claramente no ayudan a nadie... excepto a la farmaceutica a recaudar, sobre la base de la prescripcion berreta de un curasintomas que no se acuerda lo que es estar enamorado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario