viernes, 19 de diciembre de 2014

De seis A Diez.

Eran las 6, y  es sabado. Me despierto a medias, y las medias, siempre se pierden. Cuando me vuelvo a despertar, ella paso corriendo. Lleva puesta solo una remera. Y yo no creo todo lo que veo. Una pregunta se vuelve constante: todavía estoy durmiendo? El amor se huele en el ambiente.
Son las 7 se sienta en la cama. Me pasa un mate y me unta la tostada con manteca. Con la delicadeza de un hada esparce con el cuchillo de manteca el dulce de leche de campo que acá en capital no existe.
 Segunda tostada. ni una sola palabra.
Se mira las tetas. Tiene los pezones marcados, y yo inocente, es el frío.
Agarra mi buzo. Se saca la remera. y por 3 segundos todo su hermosa cabellera pasa de un lado a otro de sus hombros acariciándole la espalda.
Se pone el buzo, finalmente. Se pone en posición fetal con las piernas dentro del buzo, y abraza a sus piernas, y mete la cabeza entre las rodillas. y yo que sonreiría pero tengo la boca llena. Trato de sonreír. Fracaso miserablemente.  Me mira con esos ojos de miel y romero.
Y yo tratando de cebarme un mate para poder pasar la tostada con ese dulce de leche que es espeso y se me pega al paladar.
Ella me mira. No cree lo que ve. desconfía. Dejo el mate de lado, y rompo el silencio.
vos, como te llamas?
Antes de las 10 todo había terminado.

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