jueves, 18 de diciembre de 2014

Dia Libre

Empiezo mi rezo temprano, se me pegan los dedos, por unos momentos, están duros, erectos. Se mete en mi un alma, otro alma, mas sensible, mas terrestre y etérea a la vez. Como humo por la boca, entra y me llena el interior como un okupa a una casa abandonada. Mueve el polvo de mis entrañas, con virulentos espasmos y toses. Toser y toser. Mi animal exterior se ve aplacado por Su vegetal espiritud; mi mente esta en comunión con mi cuerpo, puedo sentir la vibración en el pecho, late mi corazon en compás de paz y alegría, y puedo sentir la caricia del viento sobre el pelo, sobre el dolor atenuado,porque  ya no pienso sobre el dolor muscular ni las contracturas, sino en todo lo que me va pasando.
La musica suena sorprendentemente mas bella que de costumbre, y se apodera de mi una picazón imposible de rascar, imposible de sacar a estornudos. Y bailo, disfrutando cada nota y cada giro, cada balanceo, porque se que de quedarme quieto, en las manos caminarían mil hormigas invisibles, que hacen paseos en infinito entre los antebrazos y los pies. Harían especial danza en mis palmas, que se sienten espirales de miles de pisadas tan pequeñas como mis células, me haría observar hasta el cansancio mis manos ajadas.
El cansancio, hoy, no es real. Es en realidad, mi mente bajando los decibeles a un rango aceptable. La musica también hizo su parte. Estando relajado, siento como mis adentros se despierta como un gigante dormido, mi apetito. Mis ganas se disparan al cielo, voy al cofre de los tesoros que llamo Heladera. Dentro, todo lo necesario. Mostaza de Dijion, mayonesa, jamón, miel, quesos varios, una colección de vegetales y hortalizas, llega el santo ritual por el que me coronaria una y mil veces rey de mi cocina y emperador del emparedado. No hay sandwich que me guste mas que ese que preparo en la oscuridad de la noche, con los ingredientes del cofre y pan amasado el día anterior. Todo complota para que sea perfecto, porque hay cerveza para acompañar. Día libre, como un sueño hecho realidad. O casi...
O casi.

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