Tengo un amigo que me enseñó a jugar al futbol. Antes, corría atrás de
la pelota, no tenía sentido de cómo poner el pie y como reacciona el
esférico. Él es un apasionado. Dueño del estilo más único para
apasionarte como para hacerte pasar de jugar de defensor rústico a
delantero pescador y goleador. Los sábados, es un rito, subirte a la
bici e ir imaginando en el camino, las jugadas que van a pasar, el
partido, la gente que va a jugar, recordando los últimos encuentros,
todo eso en los 5 o 6 kilómetros que me separan de la cancha.
Los Consejos en la Cancha.
"Hay
que estirar, es ley, hay que estirar todo, y comer bien. Descansar,
para rendir en el partido. Si hay sexo, mejor despues del partido y
sino que ellas se muevan, si no despues estas sin piernas. Nada de
pajas."
"Vos tenes que aprender a pararte, y aprender a leer al rival, no vayas a donde esta el jugador sino hacia donde va a estar"
A
él le gusta el juego bonito pero a la final, es resultadista. Hincha
de Boca, fanático, me bancó como siempre cuando dejé los colores Azul y
Oro para pasarme a ser de Tigre. Le expliqué y le dije, "no es lo peor del mundo, podría ser de Rosario Central o River."
A veces es lo mejor esas pasiones que primero se te pegan por el
entusiasmo que te generan, y me hace pensar en la sociedad empática en
la que vivimos. Me hice futbolero, yo que era el 4 de copas, me enseñó a
jugar bien al truco. En esta parte del continente, lo que se conoce
como fútbol, es la vida misma. Con él, Yo aprendí que la generosidad se
recompensa con el triunfo, tirar el pase para que el gol lo haga otro es
tan meritorio como el que mete el pie para que entre, y son en muchos
casos más importantes. Ya compartimos tanto que es como mi hermano. En
efecto. La mejor historia que podría contar sobre el fútbol, tiene que
ver con eso, la amistad.
La anécdota final.
Fuimos
a la cancha a ver la selección nacional, estaban todos los grosos y por
algún milagro inexplicable, Heinze, y Maradona estaba de Técnico. La
acampada afuera del monumental, 3 días antes, fue épica. Frío, espera
larga peeeero, teníamos las entradas. El día del partido, parecía que
estaba todo bien pero que podía llover. Estábamos en la cancha,
Argentina ganaba 1 a 0 todos estábamos casi relajados, cuando empieza a
llover. Adentro de la cancha el viento se arremolinaba y de repente, de
nuestro lado de la cancha, vemos como la pelota entra por el arco
Argentino. No lo podía creer! y en tiempo cumplido. Quedaba esperanzas,
solo porque tener a San Palermo es como tener al macho en el truco. En
un corner, casi en tiempo cumplido, me rehusaba a irme sin ver que
pasaba. La lluvia no nos dejaba. De repente un grito de gol nos sopapeó
desde el otro lado. A ese gol lo vi por tv. Pero ese abrazo de gol, me
quedó para toda la vida. El monumental gritaba"Palermo, Palermo".
http://www.youtube.com/watch?v=SQT1xprkqhg (ese gol, para todos ustedes)
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