lunes, 24 de noviembre de 2014

La dejé para siempre

"Se terminó todo", le decía a un amigo entre angustiado y aliviado.  Me daba vueltas la cabeza, era mucho tiempo 2 años, y era la primera vez que estaba así. Solo. "No quiero pensar en ella, lo que debía estar llorando esa mujer, DIOS! si existes, mandale a las amigas, que yo me banco el ardor de oreja y la sacada de cuero. Me van a hacer bosta. Y solo porque en vez de boludearla y cagarla con cuanta mujer quiera le dije que ya no quiero estar con ella".  Bueno, eso es mentira, yo quiero, pero no solo con ella. "Al final, te dicen que quieren la verdad. Y? cuando la tienen, qué? no era la verdad que querían. Quieren esa verdad toda vestida blanco con moño rojo y perfume de azahares. La realidad es casi tan fea como el sentimiento que tengo en este momento porque vi como le caían las lagrimas, y me duele, ella es un ser humano extraordinario.  Pero no es para mí decidir cuándo ella tiene que sufrir. Las cosas pasan, las personas pasan, qué voy a hacer?" decía como justificándome "no puedo ser infiel a mí mismo, y tampoco le quiero mentir. Al menos no en esto que es tan importante."
"vos tampoco nunca hiciste mucho esfuerzo..." me dijo. Ahí me di cuenta que estaba cansado.
Un largo silencio de reflexión me sumió y mi boca no se abrió por un rato largo. Estaba agotado. Romper corazones es agotador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario