"Se terminó todo", le decía a un amigo entre angustiado y aliviado. Me
daba vueltas la cabeza, era mucho tiempo 2 años, y era la primera vez
que estaba así. Solo. "No quiero pensar en ella, lo que debía estar
llorando esa mujer, DIOS! si existes, mandale a las amigas, que yo me
banco el ardor de oreja y la sacada de cuero. Me van a hacer bosta. Y
solo porque en vez de boludearla y cagarla con cuanta mujer quiera le
dije que ya no quiero estar con ella". Bueno, eso es mentira, yo
quiero, pero no solo con ella. "Al final, te dicen que quieren la
verdad. Y? cuando la tienen, qué? no era la verdad que querían. Quieren
esa verdad toda vestida blanco con moño rojo y perfume de azahares. La
realidad es casi tan fea como el sentimiento que tengo en este momento
porque vi como le caían las lagrimas, y me duele, ella es un ser humano
extraordinario. Pero no es para mí decidir cuándo ella tiene que
sufrir. Las cosas pasan, las personas pasan, qué voy a hacer?" decía
como justificándome "no puedo ser infiel a mí mismo, y tampoco le quiero
mentir. Al menos no en esto que es tan importante."
"vos tampoco nunca hiciste mucho esfuerzo..." me dijo. Ahí me di cuenta que estaba cansado.
Un largo silencio de reflexión me sumió y mi boca no se abrió por un rato largo. Estaba agotado. Romper corazones es agotador.
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