Esta bien- Nos dijo.-Estoy atrapado. Matame, si crees que lo merezco, pero al menos escuchame.
Todos ustedes, que me miran como un criminal, ¿¿¿¡¡¡son todos inocentes!!!???
Usted, que me apunta con el dedo, le roba al estado cuando no da factura cuando le compran.-mientras miraba punzante mente al comerciante-
Ja! a mi me vienen a odiar, porque es mas fácil ¿no? Y quienes son mis
víctimas, ¡que levanten la mano! Ahí esta! el banquero que caga a todo
el mundo, les roba tiempo y su dinero, los estafa! y? a el no lo corren
por la calle. Y el doctor! si si, usted con la batita, muy lindo el
auto nuevo que se compro con el ultimo soborno de la farmaceutica, va
muy bien con su bronceado, usted le roba la salud a la gente, ademas del
dinero. Yo les robo, bah.... Esta bien. Yo por lo menos no soy un
hipocrita, Lo admito! Pero digame, señores jueces, perdon, camarografo y
periodista, cual es el castigo que me van a imponer? Ustedes que me
hicieron fama desde nacer, proque naci en un barrio bajo, donde solo
vienen a ver miserias para vender, ustedes,¡¡¡ roban la esperanza al
pueblo, le roban la verdad!!! -decia apretando un puño cerca del pecho y moviéndolo en pequeños circulos-.
Porque me hacen ver culpable hasta de respirar, y si robe, de eso me pueden acusar, pero de todo el resto? -entre toda la gente se empezaba a sentir un malestar-
Yo
solo trato de balancear un poco las cosas. Porque me hierve la sangre
de indignación al ver a Susana Gimenez comprar una ferrari como si fuera
para un discapacitado con el fin de ahorrar-dijo haciendo comillas con
los dedos- en impuestos, eso no es robar, eso es ser miserable. Y esa
miseria solo la da el dinero. La miseria de pensar que la moral viene
antes de hambre, y no. Todos ustedes, robarían para comer, matarían para
sobrevivir, pero odian al que lo hace,-decía llevándose los puños cerrados al pecho- y
ni siquiera me agradecen que los mantenga alerta. Mi fama me precede-
dijo parándose como Napoleón-. No importa, mi rostro y mi ropa me delata
donde vaya. Son estigmas que me ponen ustedes, que quieren tener nada
para dar. Entonces, tengo que sacárselos. Yo quería amor, ahora quiero
su dinero, porque es eso lo que ustedes aman. Y todo esto se
solucionaría con amor, pero no amor al dinero, amor a las personas. Me
van a matar. Para el mundo es un mal negocio, les digo, 1 chorro menos,
mas 50 asesinos.
Que ejemplo les dan a sus hijos. Yo soy chorro. Soy
el reflejo de tu sociedad, soy el descarte, soy la basura del fondo del
tacho que les gusta esconder debajo de la alfombra, soy el tumberito.
Si me disparan, algo en ustedes va a morir. Yo soy chorro, y que van a
ser ustedes?
Cada uno marcho a su lado, menos uno.
Le disparo cuando se alejaba tranquilo.
Le disparo por la espalda.
Era la justicia del gatillo, cobarde, del far west.
La justicia que nos impone el castigo y no la reparación.
Alguien mas murió ese día. De eso estoy seguro.
No dejen que te roben de pensar, y analizar que hace todo esto posible.
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