No te tengo miedo, no. No te tengo miedo, me repito cada dos pasos. No
me quiero cruzar con vos, y es la posta. No se que va a pasar cuando te
vea, y lo mas probable es que te vea.
Entonces, no salgo, no quiero
cruzarte y te cruzaste en un pensamiento, entonces salgo, porque la
calle esta mas llena de gente que de costumbre.
Me gusta la idea de
que estarás mas linda, y te digo, no me olvido de todo lo vivido. Lo
malo es que el olvido te queda chico, y con mis ideas de no compromiso,
sigo en el mismo piso. Sigo en el mismo barrio. Sigo firmando con mi
nombre, cuando escribo; pero me preocupa encontrarte, porque puede que
ya no me gustes, puede que ya no te vea, puede que estés en otra y puede
que yo este en cualquiera. Pero si te veo, y además de cualquier cosa,
pasa lo que siempre nos pasa: Que pasa si nos reímos? Que pasa si me
olvido de lo que pienso, y me río, a carcajadas. Eso es lo que mas miedo
me da, que con tan poco, me bajes el escudo, y me hagas tiritar y
sentirme desnudo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario