Se sentaros en la mesa. Eran todos. El novio y la novia, la hermana del
novio, la madre del novio, la prima del novio y en el medio : Una nota,
con letras rojas, escrita sobre un diario.
Miguel Buenamante Sabemos donde vivís Espera tu Tiro.
La
historia comienza cierto dia en cierta ciudad del litoral, donde el
calor de la siesta te obliga a dormir. Era epoca de carnaval y el amor
andaba en el aire. Pero lo importante se centraba en otra cosa. La
novia, tenia un pasado.
Ya se, parece cliche, pero es ex de alguien
bastante pesado, de algún negocio turbio del cual mayor mención seria
poner el cuello en el cuchillo. El caso era que su ex novio mato a su
socio. Asi. Pum pum, bang bang estas liquidado.
El hecho es que acto
seguido, se dio a la fuga. Y asi pasaron los meses. El muchacho no
aparecía, la novia conoció a su novio actual y de repente el homicida
apareció. Muerto.
Sin mas, allanaron la casa de la chica, y la pusieron a resguardo un par de días.
Hasta
ahi. Todo bien, ella se mudo con el, disfrutaron del amor y la compañía
del otro. Su nido de amor, en un departamento en el centro de la
ciudad, los mantenía alejado de su lugar usual.
Entonces fue que llego la nota.
Todos
estaban ahi, un par de semanas después de ese hecho que marca una
inflexión, en la historia y en la relación, porque el novio lejos de
asustarse, decidió permanecer con ella.
Ella, se sentía segura con el.
Cuando todos los demas dejaron la sala, hubo confesión de parte. Hablo la madre a la sobrina.
-La nota la escribi yo. -dijo sonriendo. Era obvio que detestaba a la novia.
Esa
persona, esa misma persona, me quería \\\"rehabilitar\\\". Tan toxica,
tan destructiva es, que no me asombra los monstruos que tiene adentro.
Por
suerte, alguna alquimia o algún espiritud de bondad, lo protege a su
hijo de ella, por otro lado creo que quizás sea el Diablo, que, viendo
la competencia que se le viene encima, trata de hacerla quedar bien,
para que se vaya a otro lado.
Muchas pero muchas veces, la realidad, sobrepasa mi mas violenta vorágine imaginaria. La vida es una orgía de sensaciones.
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por que hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No
fue un gesto de amenaza -le responde- sino de sorpresa. Pues lo veia
lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahan.
El gesto de la Muerte, de Jean Cocteau.
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