Conocí al Conde Valferno de casualidad. Creo que alguien nos presento en
una fiesta en Boston, no no no, eso fue antes, estoy mezclando todo...
todo empieza en la segunda década del siglo XX. Yo viaje justo para la
época que Gato y Mancha, habían llegado a Nueva York.
Yo estaba en Nueva York hacia meses. me vine como comisionado de Moda para los Heredia Ugarte, pura aristocracia argentina.
Yo
vine a enviar matrices de moda para la modista de la hija de los
Heredia Ugarte, y por mis habilidades con la palabra, escrita y hablada,
me llevo la vida terminar escribiendo pequeñas cronicas para un
periodico latino. Enviaba pequeños telegramas con las ultimas noticias a
una radio de Bs As.
Todo iba bien hasta que me detuvieron dos veces
ebrio. La segunda me cagaron a palos. Era momento de cambiar de aire y
me fui Los Angeles.
California estaba en pleno auge, conseguí trabajo
en la industria del cine. Y fue así que me metí a las fiestas mas
fastuosas e impresionantes que vi en mi vida. Me permití captar para mi
mismo un mundo de personajes que escondía la noche como leones en la
sabana africana.
Pero ninguno, absolutamente ninguno se compara con Valferno.
El
conde Valferno era Argentino. Fino, refinado, hablaba francés e ingles
fluido. Recitaba poesía y salia con una rubia divina, cuyo nombre escapa
a mi memoria, como se me escapo ella a las manos de Valferno.
Tenia
80. Estaba hecho mierda. Pero todavía le gustaba jugar. Yo lo conocí
porque venia en un auto detrás del suyo, y al estacionar frenó de golpe,
lo que causo que yo reaccionara como reacciona cualquier argentino, a
las puteadas.
Mas tarde esa noche, jugamos billar con Ives y ahi fue que se lleva la rubia que estaba conmigo.
Tenia
mucha plata en verdad, Todos lo conocían por su gusto refinado, sus
regalos y su constante derroche de dinero en juerga y placeres. Era como
Gastby, pero no era timido, Valferno no. Era un seductor nato.
No
habia forma de que alguien pudiera levantar la voz cuando el estaba
hablando. La cadencia de su hablar, con elegancia robada a los ingleses y
finesse al estilo frances, Apestaba a cultura y naipes viejos. A tabaco
y licores finos.
Le jugué un billar a un secreto. Si el ganaba,le
contaba que había hecho antes de llegar a California, y yo pensaba
ganarle, y preguntarle el origen de su fortuna.
Gano el. Le conté lo que te conté a vos ahora-de paso doy por respondida la pregunta para que me estas contando esto?-.
Le intereso tanto el hecho que haya sido periodista que nos hicimos buenos conocidos
Me
dejo en su testamento, como un año y medio despues de haberlo conocido,
un cuaderno con sus memorias. Gran sorpresa, cuando descubri el tesoro
que se guardaba en ese cuaderno.
Datos, nombres, fechas, todo. Y el cuaderno centrado en un solo episodio.
Paris, 1911, Museo del Louvre, el hecho, conocido por todos, a nivel mundial.
El robo de la obra maestra de Leonardo Da Vinci, La Giocconda.
Me dejo una notita en la pagina final que dice: tambien, te hice trampa en el billar.
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