Una buena tarde, luego de cerrado el Mercado en Buenos Ayres, me dispuse
a ver a un viejo amigo que me esperaba para tomar unos vinos.
Habia
vuelto hacia poco, frecuentaba el lugar que estaba cerca del puerto.
Marino, poeta desertor de la marina Real. Estaba ansioso de verle, vos
sabes, siempre fui un raton de libros, y el, el aventurero mas grande
que se cruzo en mi camino.
Me conto en esa ocasión, cuando la flota de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, asediaron el fuerte e izaron Bandera.
Después
de haber pasado de las Filipinas a Hawaii, uno de los barcos capturados
se había amotinado, partieron con rumbo a otras costas. Entoces
quedamos solo la Santa Rosa, del quien soy ahora orgullosamente primer
Oficial, en ese momento era contramaestre, y la Argentina comandada por
El Gran Bouchard.
El viaje desde Hawaii, habia dejado agotados.
habiamos sorteado una tormenta, y no podiamos atacar ese dia en medio de
la noche, en plena bahia. Lejos en el recuerdo veiamos las bondades de
Hawaii, sus tiernas mujeres y la amabilidad de su Rey, el gran
Kamehameha.
Anclamos muy cerca de la artillería Española. A la mañana
siguiente, nos despetaron los cañonazos. Muchos hombres murieron. Yo
como siempre. Sin el mas minimo razguño. Plantamos bandera blanca y
retiramos de la costa como pudimos.
Bouchard ordeno que llevaramos a todos los hombres que pudieran todavia pelear a La Argentinta.
Ese fue el comienzo.
Cuando
llegamos a la Argentina. En capitan nos reunió bajo cubierta. Íbamos a
tomar el pueblo. 200 hombres. 120 fusiles cargados, 10 fusiles que no
funcionan. 70 lanzas, yo era uno de ellos, con lanza. Estaba decidido a
lograr una Victoria, y conseguir en el camino un sable Español de buena
hechura.
Remamos, durante la noche. Llegamos a las costas y con las
primeras luces, tomamos el pueblo. Tomamos el pueblo tan fácil! la gente
nos recibía algunos con amabilidad otros mas dubitativos. Bouchard
llego mas tarde, ordeno que se respetasen las casas de los pobladores
pero a los Españoles q los saqueáramos. Izamos la bandera
blanca-celeste.
Mas tarde, nos llego noticia de que un rancho de
vacas, no muy lejos de donde estábamos, camino a la misión de San Juan
de Capistrano, Uno de los lugares, el Refugio(el nombre lo delataba)
para los Españoles. La promesa de buena carne era tentadora. El grog, no
esta entre mis favoritos.
Llegamos al rancho dos dias mas tarde
tuvimos que adelantarnos con dos de mis compañeros, Guido y Archibaldo, y
Fuimos capturados.
Paso todo de repente, cuando pensamos que
hubimos parado la carreta, salieron de todos lados tipos con sables. 9
Realistas, una escuadrilla completa. Nos fajaron un buen rato. Le
destrozaron el tabique a Guido. Marchamos vivos pero magullados,
mientras observabamos una densa cortina de humo. Esa es la Argentina,
pense, La incendiarion mientras tomaban el rancho.
Marchamos y
marchamos durante 4 dias, solo con un poco de agua y nada de comida.
Llegamos a Santa Barbara. Vimos al Gobernador, que tipo miserable...
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