No pensaba que se podia poner peor.
Entonces escribi:
Ahora
que resulta que el paraíso que se encuentra entre tus piernas, no es
tan exclusivo, y ya que la cuenta del relojero va a mi favor, voy a
decir que a lo mejor no hay fianzas para estas palabras; que de
macabras, tienen la realidad, y de dolor casi nada.
Ahora
que no soy ni el único ni el mejor, ni me falta valor para mirarte a
los ojos, dejo te este mensaje abarrotado de canciones de protesta, no
me deja otra propuesta que decirte hasta luego.
Lo nuestro, aunque fugaz, intenso.
Momentos
después, Ella bajo las escaleras. Saludo a todos, y pretendió guardar
la ropa, se desnudo, sensual y angulosamente. Y pretendió que yo, ese
día, al verla en bolas, olvidase todo lo que había ocurrido. Me sentí
insultado.
Conocía bien su forma de pensar, ella piensa que
con esas tetas duritas se va a llevar el mundo por delante, que porque
tiene una cola perfecta no necesita esforzarse, que también soy parte
del cortejo de boludos de que le huelen el culo para manguearle una
sonrisa. Se equivocaba. Yo era de esos boludos.
Para
colmo, en un arrebato, prentendio que su belleza y simpatia fuera razón
suficiente para que cambiara la forma de funcionar del sistema.
Ahí
fue cuando se fue todo al carajo, y termine diciéndole, "para, para,
para, no, no, no. Vos me estas pidiendo que haga lo único que no
puedo,-relaje mi ceño fruncido y la mire firme a los ojos, rematando
todo con cinco palabras- disculpame, no sos tan especial".
Nunca había hablando con tanta crudeza a alguien. No se que me paso.
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