Mi casa tenia un problema. Un problema mayor de un tamaño minúsculo,
tamaño mosca. En efecto, unas pequeñas y molestas mosquitas chiquitas
invadieron mi cocina. Era una plaga. Posta, donde mires, siempre había
moscas y no había forma de matarlas! Había probado de todo. Que es de
todo?
trampas:
Puse cintas de embalar dada vuelta.
Me fabrique una trampa para mosquitos que me di cuenta no funcionan con las mosquitas, y llegue a la conclusión son otro bicho, como el caballo y la caballa.
Hice una bomba de vapor llenando de ollas con agua, las hornallas y cerrando la cocina, y todo eso al gas, al gas.
Venenos:
Le tire con raid, casi me asfixio.
Les volví a tirar con raid, me arruine unas milanesas que recién había hecho. Ellas, volando lo mas panchas.
Les tire con el preparado de ajo y tabaco. Solo logre que mi casa oliera a estiercol y tuviera que limpiar toda la cocina, again.
Métodos poco Socráticos:
atacaba con un trapo cada vez que alguna se acercaba y si por la dudas desarrollaba el poder Jedi de matar con la vista, las miraba con bronca.
Ya cansado, decidí traer a la caballeria pesada.
Encontre vagando por mi edificio una araña y lo bueno de las arañas es que ponen huevos, en una semanita tenia 4 o 5 patrullando mi cocina. Ellas se encargaron del asunto. Lo hicieron lucir como un accidente, de un día para el otro había todas las mosquitas en dos rincones separados pero, ninguna sobrevolaba mi territorio.
Fue entonces que vino mi abuela, con su escobillón y las saco a las arañas y las mosquitas de una sola pasada, me dijo,
-ya te saque las mosquitas y las arañas que tenias en tu cocina. Leandro! no puedo creer como tenes la cocina!
Solo atine a agachar la cabeza y pedirle disculpas y le di un beso de esos que hacen que se olvide de que soy un viejote de 26 pirulos. Se, me va a sermonear un ratito, pero para que sino están los abuelos?
trampas:
Puse cintas de embalar dada vuelta.
Me fabrique una trampa para mosquitos que me di cuenta no funcionan con las mosquitas, y llegue a la conclusión son otro bicho, como el caballo y la caballa.
Hice una bomba de vapor llenando de ollas con agua, las hornallas y cerrando la cocina, y todo eso al gas, al gas.
Venenos:
Le tire con raid, casi me asfixio.
Les volví a tirar con raid, me arruine unas milanesas que recién había hecho. Ellas, volando lo mas panchas.
Les tire con el preparado de ajo y tabaco. Solo logre que mi casa oliera a estiercol y tuviera que limpiar toda la cocina, again.
Métodos poco Socráticos:
atacaba con un trapo cada vez que alguna se acercaba y si por la dudas desarrollaba el poder Jedi de matar con la vista, las miraba con bronca.
Ya cansado, decidí traer a la caballeria pesada.
Encontre vagando por mi edificio una araña y lo bueno de las arañas es que ponen huevos, en una semanita tenia 4 o 5 patrullando mi cocina. Ellas se encargaron del asunto. Lo hicieron lucir como un accidente, de un día para el otro había todas las mosquitas en dos rincones separados pero, ninguna sobrevolaba mi territorio.
Fue entonces que vino mi abuela, con su escobillón y las saco a las arañas y las mosquitas de una sola pasada, me dijo,
-ya te saque las mosquitas y las arañas que tenias en tu cocina. Leandro! no puedo creer como tenes la cocina!
Solo atine a agachar la cabeza y pedirle disculpas y le di un beso de esos que hacen que se olvide de que soy un viejote de 26 pirulos. Se, me va a sermonear un ratito, pero para que sino están los abuelos?
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