¿Tiene que haber una conexión estelar que une a las fuerzas del
universo? En definitiva. un montón de acciones al azar llevan a
resultados que muchos, dirían: el destino. Yo no creo en el destino.
Hay algo que pasa en el primer momento que escuchas jazz. Bah, no si cuando lo escuchas, o cuando el jazz te llega.
Se siente como un martillo en el pecho que te explota la cabeza como un
melón. Todos los colores juntos, eso es el jazz. Todos los elementos
reunidos en un caos, que resulta orquestal mente fantástico. Tan
descontracturado como descontracturante, no te permite adivinar, por mas
que sepas por donde viene la melodía, lo que va a pasar en el segundo
que viene... casi te mantiene al vilo, como asechando; mucho tiempo he
escuchado musica, y lo que en principio me dijeron era jazz: las big
bands, Glenn Miller, Henry Mancini, entre otros. Era bueno, no me
malinterpreten, pero era el jazz del stablishment.
En la epoca del
jazz, los dueños de las orquestas, metian a talentosos en contratos
leoninos. No les dejaban tocar en otros lados. Lo que hizo que muchos
músicos, fueran poco recibidos. Esto hizo que los músicos de jazz
tocaran de forma itinerante y con diferentes ensambles. Eso dio el
matiz que lo hace así de característico.
Y fueron esos músicos
marginados, los que hicieron esto que hoy me vuelve loco. Me suben las
pulsaciones, se me llenan los ojos de lágrimas, la energia fluye, se
hace piel de gallina (o de pollo, no se) y solo se compara al otro gran
momento de verdad:
El día que tome mi primera cerveza.
Fue un día horrible. Era primavera, yo ya tenia 24 años, y estaba en completa negación.
Yo
creía que había tomado cerveza. Que me había emborrachado con cerveza y
mas que nada, que me gustaba la cerveza. No sabia nada.
Entre a ese
lugar, que se parecía a un bar ingles. Me acerque a la barra y pedí una
cerveza de cerveza Roja. Había 3 opciones y ninguna era Quilmes. Le
dije, dame la mas rica.
Me acuerdo patente, como se vertía
ese liquido espeso, rojizo y turbio, con una espuma que crecía y
derramaba sobre un costado. El vaso frío, que daba mas ganas de tenerlo
en las manos. Y entonces se acerco el momento de la verdad. La chica me
paso la pinta después de limpiar prolijamente la base y dejarlo
descansar unos momentos mientras se acentuaba la espuma. Lo olí. lo
mire.
Cuando lo probé. Boom. Ese liquido espeso, lleno de un sabor
amargo que nunca había probado. Mejor que el café, casi mejor que el
mate.
Y fue horrible. Ahí me di cuenta que había sido engañado.
Todas mis noches de cerveza, todo el daño en mi hígado y todas las
neuronas perdidas habían sido en vano. Eso era cerveza. La Original.
Y el stablishment nos daba un liquido suave, burbujeante y amarillento, con alcohol y nos decia, esto es cerveza.
Y claramente había mucho mas que eso. Y como el mejor jazz, iba por
afuera del stablishment. Entonces, esa es la relación entre la birra y
el jazz. O capas, no existe tal cosa, pero me gustan tanto que le busco
la quinta pata al gato.
Salud.
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