viernes, 19 de diciembre de 2014

La relacion entre Cerveza y Jazz

¿Tiene que haber una conexión estelar que une a las fuerzas del universo? En definitiva. un montón de acciones al azar llevan a resultados que muchos, dirían: el destino.  Yo no creo en el destino.
Hay algo que pasa en el primer momento que escuchas jazz. Bah, no si cuando lo escuchas, o cuando el jazz te llega. Se siente como un martillo en el pecho que te explota la cabeza como un melón. Todos los colores juntos, eso es el jazz. Todos los elementos reunidos en un caos, que resulta orquestal mente fantástico.  Tan descontracturado como descontracturante, no te permite adivinar, por mas que sepas por donde viene la melodía, lo que va a pasar en el segundo que viene... casi te mantiene al vilo, como asechando; mucho tiempo he escuchado musica, y   lo que en principio me dijeron era jazz: las big bands, Glenn Miller, Henry Mancini, entre otros. Era bueno, no me malinterpreten, pero era el jazz del stablishment.
En la epoca del jazz, los dueños de las orquestas, metian a talentosos en contratos leoninos. No les dejaban tocar en otros lados. Lo que hizo que muchos músicos, fueran poco recibidos. Esto hizo que los músicos de jazz tocaran de forma itinerante y con diferentes ensambles. Eso dio el matiz  que lo hace así de característico.
Y fueron esos músicos marginados, los que hicieron esto que hoy me vuelve loco. Me suben las pulsaciones, se me llenan los ojos de lágrimas, la energia fluye, se hace piel de gallina (o de pollo, no se) y solo se compara al otro gran momento de verdad:
El día que tome mi primera cerveza.
Fue un día horrible. Era primavera, yo ya tenia 24 años, y estaba en completa negación.
Yo creía que había tomado cerveza. Que me había emborrachado con cerveza y mas que nada, que me gustaba la cerveza. No sabia nada.
Entre a ese lugar, que se parecía a un bar ingles.  Me acerque a la barra y pedí una cerveza de cerveza Roja. Había 3 opciones y ninguna era Quilmes. Le dije, dame la mas rica.
Me acuerdo patente, como se vertía ese liquido espeso, rojizo y turbio, con una espuma que crecía y derramaba sobre un costado. El vaso frío, que daba mas ganas de tenerlo en las manos. Y entonces se acerco el momento de la verdad. La chica me paso la pinta después de limpiar prolijamente la base y dejarlo descansar unos momentos mientras se acentuaba la espuma. Lo olí. lo mire.
Cuando lo probé. Boom. Ese liquido espeso, lleno de un sabor amargo que nunca había probado. Mejor que el café, casi mejor que el mate.
Y fue horrible. Ahí me di cuenta que había sido engañado. Todas mis noches de cerveza, todo el daño en mi hígado y todas las neuronas perdidas habían sido en vano. Eso era cerveza. La Original.
Y el stablishment nos daba un liquido suave, burbujeante y amarillento, con alcohol y nos decia, esto es cerveza. Y claramente había mucho mas que eso. Y  como el mejor jazz, iba por afuera del stablishment. Entonces, esa es la relación entre la birra y el jazz. O capas, no existe tal cosa, pero me gustan tanto que le busco la quinta pata al gato.

Salud.

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