Hoy les voy a hablar de Rosita. Mi amor, mi vida, Rosita. Rosita tiene
44 y despues de los 30 no se donde guarda el resto, porque no parece de
mas de 30. Hace 20 que dejo Republica Dominicana, y hace solo 10 que
esta en Argentina. Y yo la conozco hace 4, cuando desconfiando de todas
las peluquerías decante por esa mulata de sonrisa amplia que tenia su
local a media cuadra de la casa de un amigo.
Lo mio fue amor a primera vista.
Ella
esta siempre prolija, oliendo tan rico, haciendo algún tipo de macumba
para que su local estuviera siempre impecable, fresco, y ella, hermosa,
con las uñas de los pies esculpidas.
Sus manos, son mi fetiche. No
son en si, sus manos, pero Rosita, destila amor con caricias, me hizo
olvidar de que no me gusta cortarme el pelo.
Con que paciencia y
cariño ata el moño de la bata sobre mi cuello. Y cuando ella me lava la
cabeza, orgasmos de placer, esa sensación de levitación, cuando ella
posa sus manos en mi cabeza. Me habla dulce, me trata de cariño, y yo
sonrío sinceramente, ella no solo me corta el pelo. Me destrenza los
amores, me habla de su gata, Martinica. Me recibe como local y me saluda
con besos y abrazos. Y como abraza Rosita...
La amo con todo mi
corazón, y tenemos cita siempre el mismo viernes de la ultima semana del
mes porque en manos de Rosita, solo hay amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario