jueves, 18 de diciembre de 2014

La fibra moral del pensamiento occidental.

Puede que el rasgo que mas influencia tenga en todo lo occidental sea el derrocamiento. Existe, a nuestro entendimiento esta clave básica, a veces a resguardo del pensamiento; casi incuestionable, inmaculada verdad de que lo viejo debe morir, para dar paso a lo nuevo. 
Desde la época de Nerón y su Arde Roma, nada a cambiado. Mas bien hay cambios cosméticos, que se repiten cada tanto para que nada cambie.
Y en la actualidad mundial, nuestra sociedad tiende a la plutocracia.

El Derrocamiento en la persona.

Un ejemplo de esto, es que necesitamos quebrar el vinculo, romper con nuestros progenitores, desafiarlos, lograr separarnos de la idea de un todo con ellos para poder vernos como individuos completos. En otras palabras derrocar a los padres, tomar las riendas de nuestro destino o ser amos de nosotros mismos. A ese concepto de auto-gobierno de la persona se le llama adultez, y nace del derrocamiento de la autoridad.

El derrocamiento de las Ideas.

Este es uno de los ejemplos mas poderosos. Básicamente, las ideas son parte de un algo mayor que llamamos paradigma. El paradigma que impera durante el tiempo que es la idea mejor adaptada, no siempre la mejor idea. Pero, -y es aquí donde sucede la magia- la única forma de modificar eso,  es que una idea mejor surja, y esa idea cambie por completo la realidad, llevando así a la sociedad a un nuevo paradigma.
Cualquier otro cambio, por muy grande que sea, sobre el mismo sistema sera una necesidad del mismo de mantenerse actual, pero serán cambios estéticos.

El derrocamiento y la revolución.

La evolución y la revolución son exactos contrarios. La evolución pretende cambio, una adaptación o mutación que permita al organismo o paradigma seguir existiendo. Sin embargo, La revolución plantea que se debe hacer un cambio total, para arrancar desde cero. Cambiar el paradigma: la revolución, requiere un derrocamiento.

La forma Oriental:
Consiste en venerar y respetar a los ancestros, como parte del respeto a uno mismo. Venerar las tradiciones, porque son parte de la persona, lo que los hace historicamente un pueblo que no se revela ante sus lideres. Creen en su cultura como parte esencial de su existencia, y no se imagina sin ella.

Un analisis final.

La gran penetración oriental en nuestro occidentalismo a logrado crear cierta tendencia a que el sistema se mantenga, aun con cambios; y que las ideas no fluyan a tal velocidad que pungen por un nuevo paradigma. Hoy en pleno siglo XXI seguimos los mismos paradigmas del siglo XX, en el peor de los casos del siglo XIX.
Las causas que contribuyeron a esto:  la mezquindad del conocimiento universal mediante las patentes; la falta de acceso a cubrir las necesidades básicas del 70% de las personas que viven bajo este paradigma actual.

No se entienda esto como un llamado a un derrocamiento de un gobierno, o supra-gobierno, sino mas bien al paradigma del que somos presos, mediante la esclavitud al consumo.
Seria ideal poner al amor como piedra fundamental del nuevo paradigma.

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